|
||
|
||
Lo Que Vas a Necesitar | ||
|
||
Paso a Paso | ||
1. Talla el óxidoCon la estopa de acero, talla toda la superficie oxidada hasta que el metal se vea parejo. No tiene que quedar como espejo, solo libre de óxido suelto. 2. Lava y seca por completoLava el disco con agua y jabón para quitar el polvo de metal y los residuos. Sécalo muy bien, incluyendo las orillas y por debajo — cualquier humedad que quede es lo que provoca que se vuelva a oxidar. Consejo: Si después de lavarlo lo pones unos minutos a fuego bajo, te aseguras de que se evapore cualquier humedad que no viste a simple vista. 3. Calienta el discoPon el disco a fuego medio, sin nada encima, durante unos minutos hasta que esté bien caliente. 4. Aplica una capa delgada de aceiteCon un trapo o papel, extiende una capa delgada de aceite por toda la superficie. Entre menos aceite, mejor — el exceso no se cura bien y queda pegajoso. 5. Deja que humeeDeja el disco a fuego medio hasta que el aceite empiece a humear y la superficie se oscurezca ligeramente. Ese cambio de color es la señal de que el aceite se está curando sobre el metal. 6. Repite dos o tres vecesDeja enfriar un poco, aplica otra capa delgada de aceite, y repite el proceso de calentar hasta que humee. Cada repetición deja una capa más resistente y pareja. |
||
Para que no se Vuelva a Oxidar | ||
|
Después de cada uso, lava el disco, sécalo de inmediato y dale una capa ligera de aceite antes de guardarlo. Si lo vas a guardar por varias semanas sin usar, revísalo de vez en cuando — el óxido es mucho más fácil de quitar cuando apenas empieza. |
||
Sigue Explorando | ||
|
||
|
Recetas y guías de cuidado para cocinar al aire libre. © 2026 Cocina Exterior |